Cuando las prácticas comienzan el torbellino de nervios, de falta de tiempo y de claridad de pensamiento puede llevarnos a olvidar algunos de nuestros grandes principios formadores.
Cuando te enfrentes a esos dilemas o te encuentres con docentes que parecerían ser la antítesis de todo lo que crees y has aprendido, compartimos algunos recordatorios:
- "Todos sabemos algo, todos ignoramos algo, por eso todos aprendemos algo en comunión con el mundo".
- "Seamos una ventana y no un espejo".
- "Hablando se entiende la gente".
- "El mundo está lleno de seres heroicos que no saben que lo son".
- "Toda relación de dominación, de explotación, de opresión, ya es en sí violencia. Es, a un tiempo, un impedimento para el amor. Obstáculo en la medida en que el dominador y el dominado se transforman en cosas. Y las cosas no aman".
- "En el grupo que funciona bien todos buscan el bienestar del mismo, ha alcanzado la madurez, tiene conciencia propia e identidad".
- "Cuando los miembros del grupo no están dispuestos a cambiar sus puntos de vista, es muy probable que esté sufriendo de un raquitismo avanzado. Urge encontrar cuanto antes la causa de esta enfermedad".
- "Cada persona brilla con brillo propio entre las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes, y fuegos chicos, y de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".







